El proyecto PRIAS incorpora el secuestro de carbono como una variable clave para sensibilizar a los productores sobre su importancia en el contexto del cambio climático. Apoyado en datos generados por el laboratorio de suelo, el proyecto promueve prácticas de agricultura y ganadería regenerativa que capturan dióxido de carbono (CO₂) del aire transformándolo en Carbono Orgánico bajo la forma de raíces en el suelo y la biomasa aérea. Actúa como medida de mitigación contra los daños de la agricultura convencional y del calentamiento global. Estas prácticas, no solo contribuyen a la reducción de CO₂ en la atmósfera, sino que también mejoran la fertilidad del suelo, aumentan la biodiversidad y fortalecen los ecosistemas. En particular, el manejo regenerativo del pastoreo permite que los pastos se regeneren y capturen más carbono, trayendo beneficios tanto para el ganado como para el medio ambiente.
Mediciones para la certificación de carbono




